El auge de lo vintage en diseño de interiores
Algunos lo llaman estilo cottagecore. Otros, en cambio, se decantan por hipstoric homes (u hogares hipstóricos). La conclusión es la misma: ya sea por nostalgia o por esa creencia de que «tiempo pasado siempre fue mejor», las nuevas generaciones están encontrando nuevas formas de incorporar elementos vintage en el interiorismo de sus viviendas.

Espacios únicos -y nostálgicos-
La elección de mobiliario y decoración antigua (ya sea de segunda mano o heredado) siempre tiene un toque de sentimentalismo. A menudo, y quizá inconscientemente, buscamos conectar con el pasado a través de piezas que han tenido otra vida, especialmente si han pertenecido a nuestros antepasados. Todo ello nos permite crear un ambiente especial y tierno a través de ese mueble o elemento decorativo.
Por otra parte, no es secreto que las redes sociales han acercado el diseño de interiores a todo el mundo, por lo que empezamos a estar algo «colapsados» de ver los mismos espacios, con la misma decoración. Ese hecho nos lleva a decantarnos por toques vintage en nuestro interiorismo, piezas más especiales de las que valoramos su individualidad y la habilidad de personalizar nuestros hogares. Cada vez más, rechazamos la homogeneidad y valoramos la originalidad y los espacios únicos.

Muebles sostenibles y muy duraderos
Todos lo hemos visto en casa: nuestros padres o abuelos aún tienen esos muebles que compraron hace décadas. Eso dice mucho de la calidad y durabilidad del producto. Si una pieza está en perfectas condiciones, ¿por qué deberíamos deshacernos de ella cuando podemos contribuir a la sostenibilidad del producto reciclándolo?
En este sentido, el creciente interés por los proyectos DIY en mobiliario y decoración cobra especial protagonismo. A pesar de la resistencia del producto, puede que esa vitrina color caoba no sea de nuestro agrado y la veamos un poco demodé. Sin embargo, hoy en día existen decenas de técnicas que podemos utilizar para dar una nuestra vida a nuestros muebles: pintura a la tiza, procesos de decapado, la incorporación de nuevos pomos, cajones o puertas; vinilos especiales para mobiliario… Será como tener un mueble nuevo, pero mucho más económico -y con mucha historia-.
